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Inversión térmica. ¿Por qué hace más calor a más altura?

Hace unas semanas una compañera de trabajo (¡¡hola Amaia!! 🙂 ) me preguntaba si podía ser verdad que hiciera más calor en La Laguna que en Santa Cruz. Como lo más probable es que no conozcas Tenerife, te diré que San Cristóbal de La Laguna es la segunda ciudad en número de habitantes de esta isla, con su centro a 550 m de altura sobre el nivel del mar, mientras que Santa Cruz de Tenerife es la capital, con su centro situado a nivel del mar. Estábamos inmersos en uno de esos episodios de calima, aumento de temperatura respecto a días anteriores, y ambiente más caluroso en medianías que a nivel del mar. ¿Cómo podía ocurrir eso, si todos sabemos que la temperatura desciende con la altura?

El gradiente térmico en la capa de la atmósfera conocida como troposfera es de -6.5ºC por kilómetro. Esto significa que, a medida que subimos en altura, por cada kilómetro que ascendemos la temperatura disminuye en 6.5ºC. Si estuvieras ascendiendo por una montaña, esto significa que la temperatura bajaría 1ºC con cada 154 m de ascenso. Claro, esto es una simplificación, porque en realidad este gradiente térmico se puede ver afectado por la orografía o por la latitud en la que te encuentres. No es lo mismo el gradiente térmico en una zona próxima al ecuador que en una zona alejada de este. El valor de -1ºC por cada 154 m de altura es el ideal para zonas templadas. Si el gradiente térmico siempre se comportara así, como un valor inversamente proporcional a la altura, sería imposible que en La Laguna pueda hacer más calor que en Santa Cruz. Sin embargo, hay un fenómeno físico que hace que sea posible, y se llama inversión térmica. Es un tema complejo, pero voy a tratar de simplificar lo más posible.

La inversión térmica ocurre por el movimiento del aire debido a diferencias de temperatura. Todos tenemos en mente que el aire caliente se eleva (en realidad se expande) y el aire frío desciende porque es más denso. Ese es, por ejemplo, el mecanismo que permite que un globo aerostático se eleve. Pues bien, por el día el aire cerca de la superficie se calienta (por la acción de la radiación solar, por el efecto del tráfico…), con lo cual se eleva, y llega hasta una altura a partir de la cual ya no puede seguir ascendiendo. Al haber ascendido este aire caliente, deja un espacio libre a nivel de superficie que es ocupado por aire más frío. Ese aire más frío, como hemos recordado antes, es más denso, más pesado, y como antes ya subió el aire más caliente hasta una altura a partir de la cual no puede subir más, el aire más frío se ve limitado en su ascenso. Es decir, el aire más caliente establece el límite, un tope a cierta altura, que es justo la altura de la inversión térmica.

radiosondeo

Diagrama Skew-T. Radiosondeo en Güimar, Tenerife. Fuente: University of Wyoming

Si lo piensas detenidamente, esto significa que en un determinado momento la temperatura puede descender, como lo haría siguiendo el gradiente térmico ideal, a medida que aumenta la altura, pero de repente puede comenzar a aumentar con la altura hasta llegar a una altura límite a partir de la que la temperatura vuelve a descender. Si la capa de inversión térmica está por encima de Santa Cruz y pilla a La Laguna, ya lo tienes, más calor en la ciudad a más altura.

inversión térmica

Fuente: Wikipedia

La inversión térmica tiene muchas implicaciones en la contaminación, tanto natural como antropogénica. Por ejemplo, puede actuar como una tapa, dejando concentrada a la contaminación bajo la capa de inversión, de manera que afecte a la población próxima a la superficie. También está relacionada con la formación del mar de nubes. Pero este ya es otro tema que quizás pueda tratar en un futuro post. De momento, espero haber podido responder a la duda de Amaia. 😉

 

Tenerife: de la nieve a la calima

El final de febrero e inicio de marzo de 2016 ha resultado muy curioso en Canarias desde el punto de vista meteorológico. Los que tenemos la inmensa suerte de vivir aquí pudimos ver cómo pasábamos de la lluvia a una gran nevada en las cumbres de las islas más montañosas (a partir del día 18 de febrero), luego al granizo incluso en zonas costeras (día 19 de febrero), para terminar con una intrusión de polvo africano (a partir del 2 de marzo), todo en apenas unos pocos días e incluso superponiéndose.

Como últimamente siempre voy con mi fiel cámara Sony DSC-HX50 encima, inmortalicé algunas imágenes de esos días para documentar cómo vivimos esos días de contraste meteorológico.

Lo primero que resultó llamativo fue el granizo. Aquí una imagen del que cayó en la tarde del 19 de febrero. La fotografía está hecha tras el cristal de una ventana de mi casa, en la ciudad de La Laguna. Esa misma tarde ya había visto caer granizo en La Orotava. Esto es todo un acontecimiento en las islas.

granizo la laguna tenerife

Había nevado días antes, pero fue el día 22 de febrero cuando amaneció el cielo totalmente despejado y las cumbres de Tenerife se dejaron ver vestidas de blanco. Estas fotografías son de ese día, a mi llegada a La Orotava para iniciar mi jornada en la Universidad Europea de Canarias.

teide nevado

El Teide nevado

teide nevado

El Teide desde la esquina de la calle Escultor Estévez con la calle Inocencio García (donde se encuentra la Universidad Europea de Canarias)

teide nevado

Primer plano del Teide con su manto blanco

cumbres Tenerife nevadas

Alrededor podíamos ver las cumbres nevadas

cumbres Tenerife nevadas

cumbres tenerife nevadas

cumbres Tenerife nevadas

Y de la lluvia, el granizo y la nieve…a la calima. Una intrusión de polvo africano afectó a las islas Canarias y el día 2 de marzo el paisaje era difícil de ver por la reducción de visibilidad. Las fotografías están hechas también en La Orotava.

calima en canarias

calima en canarias

calima en canarias

calima en canarias

Compara esta foto con la segunda. Está hecha desde el mismo punto, aunque con diferente aumento: ¿dónde está el Teide nevado? Si te fijas muy bien puedes ver dónde está, pero cuesta mucho distinguirlo por la reducción de visibilidad debida al polvo en suspensión.

calima y teide nevado

Teide nevado y calima

Para que te hagas una idea de la intensidad de esta intrusión de polvo, el promedio diario de PM10 (concentración de partículas con diámetro inferior a una micra) en la estación de El Río (Tenerife, a 500 m s.n.m.) fue de 348 microgramos por metro cúbico (dato extraído de la web de la Red de Control y Vigilancia de la Calidad del Aire del Gobierno de Canarias). Aquí puedes ver una serie horaria de datos de concentración de PM10 en El Río desde el 15 de febrero hasta el 7 de marzo. El día 2 de marzo se registró un pico de nada más y nada menos que 747 microgramos por metro cúbico.

PM10 El Rio

Promedios horarios de PM10 en la estación de El Río (Tenerife). Gráfico generado a través de la web de la Red de Control y Vigilancia de la Calidad del Aire del Gobierno de Canarias


Time-lapse de día de alerta meteorológica

Hoy estamos en alerta por lluvias en Canarias, así que hoy es el día oficial para “poner a parir” a AEMET en las redes sociales. No es AEMET quien decreta las alertas, pero no importa, que ya se encargan muchos usuarios de las redes sociales de afirmar lo contrario y nos lo terminamos creyendo. Ya se sabe que lo que sale en Facebook y en Youtube va a misa.

La gran mayoría de la población desconoce la complejidad de predecir el tiempo, sobre todo si estamos hablando de predecir el tiempo en un lugar tan complicado (por pequeñas, por orografía, por limitaciones técnicas…) como Canarias. OK, no tiene la población por qué saber todos los detalles, como tampoco tengo que conocer yo los detalles de una operación a corazón abierto. Lo que ocurre es que yo no critico en las redes a los cirujanos que hacen operaciones a corazón abierto, que probablemente también cometerán sus errores por las razones que sea. En el caso de que no sepas cómo se hace una predicción meteorológica, aquí tienes un pequeño resumen que escribí hace unos meses.

Pues como estamos en alerta por lluvias y trabajo en un centro educativo, no he podido ir a mi centro de trabajo. Mientras me dedicaba este mediodía a trabajar desde casa, he aprovechado para hacer una prueba con mi cámara: filmar mi primer time-lapse de nubes.

Este es un intento muy cutre, a través de una ventana (que por cierto, se ensució con las últimas lluvias y se nota). Está hecho en San Cristóbal de La Laguna, entre las 13:19 y las 14:37 h del día 23 de octubre de 2015, con una cámara Sony HX50 montada en un trípode. La cámara lanzó un disparo cada 20 segundos gracias a una app para Android que desde el móvil se conecta a la cámara por Wifi. Con la app puede controlarse, además del zoom, el intervalo de tiempo entre diferentes fotos y la cantidad de fotos que se quieren sacar.

A partir de las fotografías, que en total son 108, cubriendo algo más de una hora, hice el vídeo de una manera muy sencilla con iMovie. El resultado es este.

Ahora solo me queda animarme a hacer alguno mejor, sin ventanas, aunque me arriesgue a tener mi cámara a la intemperie por un ratito, cosa que de momento me aterra. Y por supuesto, ya que he puesto música a time-lapses de amigos, debería animarme a hacerlo con alguno mío.

Si buscas time-lapses de nubes en Youtube encontrarás bastantes maravillas. Te animo a que lo hagas y disfrutes. Son documentos gráficos de ese espectáculo gratuito que nos da nuestro planeta todos los días: las nubes.

Fotografía meteorológica desde el coche

Desde hace unos meses he estado buscando la manera de poder sacar fotografías del paisaje, especialmente de los fenómenos meteorológicos que pueda observar, desde el coche. Al salir temprano de casa para trabajar suelo ser testigo de fantásticos amaneceres, formaciones nubosas bonitas, nieblas y en general estampas que me gustaría inmortalizar y compartir. Pero claro, no puede una soltar alegremente las manos del volante para hacer una foto con un móvil o una cámara. Además, la localización de esa cámara para que no obstaculice la visibilidad al conducir es un problema.

Al final encontré una solución sencilla que me está dando buenos resultados. Desde hace pocas semanas he estado colgando en Twitter algunas fotografías hechas con este sistema que explicaré a continuación. Se trata simplemente de colocar estratégicamente el móvil, utilizando su aplicación de cámara de fotos, en un soporte y dispararlo mediante un disparador inalámbrico bluetooh. Esta es la pinta que tiene el invento.

sistema fotos bluetooth coche    sistema bluetooth coche

El soporte es el que ya usaba anteriormente, colocado en otra parte, para colocar el móvil y usarlo como reproductor de música. Es uno de esos soportes que se colocan en una rejilla de ventilación, y esta vez lo he puesto en la rejilla de ventilación que tengo más a mi izquierda. Es importante que esté en una de estas rejillas porque el móvil podría alcanzar altas temperaturas y conviene mantenerlo fresco con un poco de aire acondicionado. Hay que colocar el móvil en el soporte de manera que su inclinación permita que no salga en la foto ninguna parte del coche (o al menos la menor parte posible), enfocando al horizonte o más al cielo si quieres sacar fotos de fenómenos meteorológicos. 

El disparador es uno de los que venden por 5€ en las tiendas Ale-Hop. Viene con una pila incluida y se conecta al móvil por bluetooth. Cuando  el móvil lo detecta, indica que el disparador es un teclado. Tiene dos botones, uno que supuestamente sirve para sacar la foto con un dispositivo Android (pero que en los móviles con los que lo he probado sirve para “despertar” al móvil en el modo cámara) y otro para sacar la foto con dispositivo iOS, pero que en mi caso es precisamente el que tengo que pulsar para lograr la instantánea.

En las fotos de arriba también puedes ver unos cables. Uno va a la toma de corriente del móvil, que toma su alimentación de un emisor FM conectado a la toma de mechero del coche. El otro es el cable jack de ese emisor que conecto a la toma de auriculares del móvil. Así cargo el móvil y a la vez puedo escuchar mi música favorita a través de la radio. Todo en uno. 🙂

A continuación, algunas fotos hechas con este sistema. No están en orden cronológico.

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Una mañana en La Laguna, Tenerife

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Nube a la altura de la carretera, calima al fondo que reduce la visibilidad, y cielos despejados.

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21 de julio de 2015

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Adentrándome en la nube.

Lo bueno de este sistema es que no hay que soltar las manos del volante (el disparador es muy pequeño y lo puedes llevar en la mano mientras conduces), no tienes que tocar el móvil y ni siquiera tienes que mirarlo. Simplemente, cuando ves algo que te gusta, disparas. Yo hago varias tomas para luego elegir la mejor. También trato de que no se vea claramente ninguna matrícula de coche, para evitar problemas si publico alguna imagen. Un último truco: si quieres guardar registro de dónde se hizo cada foto, activa en tu móvil la opción de guardar localización en las fotos y cuando enciendas el bluetotth haz lo mismo con el GPS.

A disfrutar de la fotografía desde el coche sin peligro. Olvídate de que tienes allí el móvil y solo pulsa un pequeño botón. Cuando llegues a tu destino ya tendrás tiempo de ver las fotos.

 

¿Cómo se hacen las predicciones meteorológicas?

La que aparece en el título es una pregunta habitual. Todos estamos acostumbrados a ver las predicciones del tiempo desde siempre, especialmente en televisión, y cuando alguien se entera de que trabajas en algo relacionado con ese tema suele preguntarte qué se usa para hacer las predicciones.

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Lo primero que hay que tener en cuenta es que, para poder hacer predicciones del tiempo, necesitamos datos de entrada para los modelos matemáticos que van a correr en un ordenador. Esos datos de entrada son datos de observaciones meteorológicas. Cada país tiene su red de estaciones meteorológicas, tanto en tierra como en mar, donde se toman datos continuamente de diferentes parámetros, que son enviados a una base de datos. También se usan los datos que toman los globos meteorológicos a medida que ascienden, además de los que recogen los equipos instalados en barcos comerciales e incluso en aviones. Y por último, pero seguramente los más importantes, se cuenta con los datos de las observaciones desde satélites meteorológicos.

Toda esta colección de datos, que como ya puedes intuir es enorme, llega a un superordenador donde se ejecuta el modelo de predicción, que básicamente es un modelo matemático en el que el comportamiento de la atmósfera se ha traducido en ecuaciones matemáticas. En realidad todos podríamos instalar un modelo de predicción del tiempo en el ordenador de casa (por ejemplo, un MM5), pero cuando se trata de utilizar una cantidad tan grande de datos se necesitan superordenadores.

Una vez que el modelo ha proporcionado una salida, es decir, su predicción para un momento determinado de un día, entonces representa esa salida gráficamente en un mapa. Pueden ser mapas de temperatura, de dirección y velocidad de viento, de precipitación, etc. Con el mapa ya representado, un experto en predicción lo interpreta.

Esta es a grandes rasgos la explicación de cómo se hace una predicción del tiempo. Hay varios tipos de predicción, y en muchos casos ya no hay una persona detrás de la interpretación del producto del modelo, pero digamos que la manera clásica de obtener una predicción es la que he explicado.

Ahora, si no sabías cómo se cocinaba una predicción, ya sabes cuáles son sus ingredientes básicos.

La música de las nubes

Parece muy poético y ahora además es algo real. Un artista especialista en crear arte uniendo tecnología y el medio que nos rodea lo ha hecho posible. David Bowen ha creado un piano cuyas teclas son accionadas por un robot que sigue una partitura muy especial: las nubes. De hecho, la obra se llama “Cloud Piano”

El ingenio sonoro tiene una cámara que apunta al cielo y registra la imagen de las nubes en tiempo real. El movimiento de las nubes es traducido a notas musicales gracias al software Max/MSP (un viejo conocido de aquellos a los que nos gusta la música electrónica más experimental), el robot sigue la partitura nubosa 🙂 y el piano suena.

Este curioso piano se podrá ver a partir de octubre en L’assaut de la Menuiserie, un museo de arte contemporáneo en Saint Etienne (Francia). 

Aquí te dejo con un vídeo que David Bowen ha subido a internet para que podamos ir viendo/escuchando esta nueva obra de arte contemporáneo que une tecnología y meteorología.


Dirección y velocidad del viento con componentes meridional y zonal

En este post voy a resumir brevemente qué son las componentes meridional y zonal del viento, y cómo podemos calcular la dirección del viento a partir del valor de estas componentes. Hay muchos textos que explican esto perfectamente, tanto en libros como en la red, pero encuentro que hay un poco de lío en cuanto al convenio según el cual las componentes tienen signo positivo o negativo, y sobre cómo realizar cálculos simplemente con una calculadora fijada en modo “degree”, sobre todo en textos en español. Por lo tanto, trataré de poner mi granito de arena por si alguien busca esta información. Allá vamos!

El movimiento del aire puede producirse, tal y como sabemos por simple observación, tanto en sentido vertical (de arriba a bajo o de abajo a arriba) como en sentido horizontal. En general el módulo de la velocidad horizontal del aire suele ser bastante más pequeño que el de la velocidad horizontal, así que normalmente la velocidad del viento se expresa solo en sus componentes horizontales.

Recordemos que la velocidad es una magnitud vectorial, es decir, que tiene módulo (su valor expresado por ejemplo en m/s, o en km/h), dirección y sentido. El vector velocidad horizontal del viento podemos dividirlo en dos componentes, denominadas componente zonal y componente meridional del viento.

La componente zonal, a la que se denomina u, es la componente de la velocidad horizontal a lo largo de un círculo de latitud, en dirección Oeste a Este. Es decir, u es positiva cuando apunta hacia el Este, que sería el sentido positivo de nuestro eje x si dibujamos en un sistema de coordenadas cartesianas.

La componente meridional, a la que se denomina v, es la componente de la velocidad horizontal a lo largo de un meridiano, de Sur a Norte. Es decir, que en nuestro sistema de coordenadas cartesianas sería la proyección en el eje y, positivo hacia arriba.

A continuación muestro un dibujo que hice con Adobe Illustrator (perdón por las curvas que ilustran los ángulos, que nunca me salen bien con Illustrator!). Como ves dibujé un eje cartesiano donde arriba está el Norte, abajo el Sur, el Este a la derecha y el Oeste a la izquierda. El vector velocidad horizontal es Vh, que como verás lo he descompuesto en sus componentes meridional y zonal v y u. Este es solo un ejemplo eligiendo un módulo, dirección y sentido cualquiera para el vector Vh.

Componentes meridional y zonal del viento

 

Muy bien, pues supongamos que tenemos los datos de una estación meteorológica que nos da valores, en grados, de las componentes zonal y meridional del viento, y lo que queremos es:

1) Calcular la dirección del viento horizontal (lo que comunmente llamamos simplemente velocidad del viento)

2) Calcular el módulo de la velocidad del viento, es decir, su valor en m/s, km/h o nudos….Aquí lo vamos a hacer en m/s que son las unidades del Sistema Internacional.

En nuestro sistema de referencia el Norte corresponde a 0º, el Este a 90º, el Sur a 180º y el Oeste a 270º. Lo primero que tienes que tener claro es que la dirección del viento se mide en grados desde el Norte (0º), en sentido de las agujas del reloj. Esto podría hacerte pensar que entonces la dirección del viento la marca el ángulo que he marcado en amarillo, pero no…..ojo, que hay algo más en la definición: la dirección del viento es aquella desde la que viene el aire, no hacia donde va. Recuerda que cuando decimos que hay viento de componente, por ejemplo, Este, no estamos diciendo que esté soplando hacia el Este, sino que sopla desde el Este. Por lo tanto, el ángulo que estamos buscando es el que dibujé en verde. Es así como se define la dirección del viento en meteorología (por eso le puse el “met” como subíndice al ángulo).

Una vez vistas las definiciones, vamos a hacer números. El ejemplo que voy a poner no tienen nada que ver con el vector velocidad horizontal que está dibujado en la gráfica de arriba. Así nos obligamos todos a pensar un poquito más. 🙂 Supongamos que tenemos v = -16.75 m/s y u = -1.11 m/s ¿Cuál sería la velocidad del viento? Esta operación es bien sencilla si recuerdas algo de trigonometría. No hay más que calcular la raíz cuadrada de la suma de los cuadrados de u y v para tener la solución. En este caso sería V = sqrt(u^2+v^2) = sqrt(-1.11^2+-16.75^2) = 16.79 m/s

Ahora queremos calcular la dirección del viento en base a sus componentes zonal y meridional. Este cálculo es un poquito más complicado, pero solo un poco. El truco está, por un lado, en acordarte de que la dirección indica desde dónde viene el aire y, por otro lado, en aplicar otro poquito de trigonometría. Además como último paso hay que tener en cuenta el hecho de que las calculadoras no distinguen en qué cuadrante del círculo de 360º que definen los puntos cardinales está la solución. Vamos a ello!

Para calcular la dirección del viento en grados tenemos primero que calcular una arcotangente, que sería esta: arctg(u/v). Eso nos va a dar un número, que en el caso de nuestro ejemplo es arctg(-16.75/-1.11)=3.79

Ahora nos fijamos en qué signo tienen las componentes:  si v >0 entonces sumamos al resultado anterior 180. Si u<0 y v<0 entonces no sumamos nada. Si u > 0 y v<0 entonces sumamos 360. En nuestro caso tenemos que tanto u como v son negativos, así que no tendríamos que sumar nada y el resultado final es dirección=3.79º (viento prácticamente de componente totalmente Norte).

Por lo tanto, para calcular la dirección del viento conociendo u y v puedes hacerlo así:

Dirección = arct(u/v) + alfa ; donde alfa = 180 si v>0, alfa = 0 si u<0 y v<0, y alfa=360 si u>0 y v<0.

Ojo con los casos en los que u = 0 o v = 0, en los que puedes sacar la dirección por simple lógica. Por ejemplo v=10 y u=0 da lugar a una dirección del viento de 180º, ¿verdad?

Espero que estos apuntes, que a mí misma me servirán para recordar todo esto, te sirvan a ti también de ayuda. Si encuentras algún error, quieres puntualizar o preguntar algo, puedes usar los comentarios de esta entrada.

Condiciones climáticas????

 

Es un error bastante común el confundir clima con tiempo meteorológico. Hace casi dos años escribí aquí mismo un post en el que recordaba cuál es la diferencia entre meteorología y climatología, entre tiempo y clima. Fue un intento más, entre tantos de muchos otros compañeros divulgadores, profesionales o aficionados a la meteorología, profesores y demás, de dejar clara la diferencia. Sin embargo, por muchos esfuerzos que hacemos, seguimos comprobando una y otra vez que el mensaje no llega.

Un ejemplo palpable de que todavía hay mucha gente que no conoce la diferencia entre clima y meteorología es la gran cantidad de noticias en prensa que incluyen eso de “condiciones climáticas”. Las “condiciones climáticas” impidieron que se jugara un partido de fútbol. Las “condiciones climáticas” impidieron la búsqueda de una persona….y así un montón de ejemplos.

Por ilustrarlo un poco más, voy a incluir unas cuantas imágenes de noticias en medios digitales que incluyen el error. La primera es de un medio local (Canarias), de solo hace unos días.

error condiciones climáticas

Esta otra es del pasado 1 de mayo de 2014, en un medio argentino.

error condiciones climatológicas

Otra de un medio argentino, pero del pasado mes de abril.

error condiciones climatológicas

Un último ejemplo, de un conocido periódico español, en una noticia del pasado mes de marzo.

error condiciones climáticas

Eso de “condiciones climáticas” no tiene ningún sentido. Se está hablando (o escribiendo) de condiciones meteorológicas, del tiempo atmosférico, no del clima. Estoy segura de que los periodistas tienen la oportunidad y la habilidad de hacer que sus lectores también aprendan de sus textos. Es una pena que todavía se publique este error una y otra vez.

¿Meteorología o climatología? ¿Tiempo o clima?

Es muy habitual que mucha gente use indistintamente los términos meteorología o climatología sin pararse a pensar en que hay diferencias importantes entre ellos. También suelen confundirse los términos tiempo y clima. En los medios de comunicación, en las conversaciones cotidianas (esa típica conversación de ascensor sobre el tiempo! 🙂 ), en las redes sociales…. leemos y escuchamos cosas como “hoy el clima está frío”, “la previsión climatológica para hoy”, “las condiciones climatológicas para mañana”, “el tiempo está loco, ya no suele llover como antes”, etc, etc.

Es importante distinguir bien entre climatología y meteorología porque, aunque la primera se basa en los parámetros que se miden en la segunda, no son lo mismo. Si acudes a la Wikipedia encontrarás amplias descripciones de meteorología y climatología.

Change is in the Air

Fotografía:  hjhipster

Para resumir y quedarnos con la idea: la meteorología, entre otras cosas, estudia el estado del tiempo atmosférico, que es un concepto aplicado a un período corto de tiempo. Es la predicción meteorológica, o la predicción del tiempo, la que te indicará si mañana podría llover o hacer frío. “El tiempo” (tiempo atmosférico, no el tiempo que ves pasar en tu reloj) define las condiciones de los diferentes fenómenos atmosféricos actuales o que ocurren en un período corto de tiempo, por ejemplo, días.  Por otro lado, el clima es el conjunto de valores meteorológicos medidos en un período largo de tiempo, de 30 años o más, en una determinada región geográfica. La climatología, obviamente, es la ciencia que estudia el clima.

Por lo tanto, la clave está en el período de tiempo de estudio. No podemos decir “el clima hoy es frío”, porque lo correcto es “el tiempo tiempo hoy es frío”. Tampoco podemos decir “las condiciones climatológicas previstas para mañana”, porque lo correcto sería “las condiciones meteorológicas previstas para mañana”.

Cuando dudes entre usar meteorología o climatología, tiempo o clima, piensa en el período de tiempo al que quieres referirte.