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Thomson NEO X 12.5″ y el horroroso servicio postventa de Mediamarkt Tenerife 3 de Mayo



ACTUALIZACIÓN: Después de probar este ordenador solo unos pocos días, la unión de la pantalla con el teclado se rompió cuando simplemente cerraba la pantalla. Olvida la review que escribí (está aquí abajo tachada), porque ahora el mensaje es muy diferente: este ordenador no vale la pena. No gastes tu dinero comprando uno. Aquí puedes ver cómo quedó la carcasa, totalmente inservible, después de cerrarlo y abrirlo con el máximo cuidado y con muy pocos días de uso. Y a continuación de esta fotografía, la historia de horror vivida con el servicio postventa de Mediamarkt Tenerife 3 de Mayo.

Pieza de la unión entre la pantalla y el teclado, totalmente rota.

Vamos ahora con la «divertida» historia vivida con la garantía de este ordenador en Mediamarkt. Este ordenador lo compré el día 9 de septiembre de 2019. El día 25 de septiembre, tras haberse roto el día antes (y repito, con muy pocos usos, porque no lo usé todos los días mientras lo tuve), lo llevé al servicio postventa para usar la garantía. Lógicamente, la idea era que o me lo arreglaran, o me lo cambiaran por otro igual, o me devolvieran el dinero. La tienda era Mediamarkt Tenerife 3 de Mayo, en Santa Cruz de Tenerife.

En Mediamarkt Tenerife 3 de Mayo, al ver el ordenador roto, me indicaron que debía entregarlo para que ellos lo enviaran al servicio técnico de la marca, que está en la isla de Gran Canaria, y que como máximo en 20 días ya tendría una solución. Un técnico del taller de reparación debía dictaminar, antes de hacer nada, si el problema había sido por un mal uso por mi parte (a ver cómo se explica que yo pueda romper así, solo por un lado, esa pieza, pero bueno…) o si fue por un defecto de fabricación. OK, aunque era obvio que cerrando cuidadosamente una pantalla esta no puede simplemente hacer «crack» y romperse así, por supuesto accedo a que un técnico lo vea. Dijeron que me enviarían un SMS antes de 20 días para informarme de la solución a este problema.

Así estuve esperando, esperando, y nada, pasaban los días y no sabía nada. Cuando ya casi hacía un mes desde el día que entregué el portátil al servicio técnico, trato de llamar para conseguir algo de información, pero encuentro que no hay ni un solo teléfono de contacto en el documento que me entregaron en Mediamarkt. Bien, vamos a la tienda a hablar, así que voy una tarde al servicio postventa y pido información. Me atiende una joven muy amable que me dice que allí no tienen información de nada más, solo constancia de que dejé allí el portátil el día 25. Le pido que trate de conseguir algo de información, por ejemplo poniéndose en contacto con el taller de reparación. Me dice que no sabe cuál es el taller, así que le digo que sus compañeros el primer día me dijeron que lo enviarían a Gran Canaria. Con esa información, me apunta un teléfono en el reverso del documento comprobante de haber llevado el artículo a servicio postventa, llama y no le contestan, así que me pide que sea yo misma quien llame al día siguiente al taller. Yo, la clienta, llamando a un taller para intentar averiguar si mi ordenador está allí y si lo han mirado. Flipante, ahora resulta que trabajo para Mediamarkt y no lo sabía.

Al día siguiente, mucho tiempo perdido tratando de que alguien descolgara el teléfono del taller, cosa que no ocurrió, ni por la mañana, ni por la tarde. Pienso que puede ser normal, porque yo misma no entiendo por qué van a dar explicaciones directamente al cliente, cuando es la tienda de Mediamarkt Tenerife 3 de Mayo quien debería estar llamando al taller. Por lo tanto, trato también de llamar a la tienda para volver a pedir ayuda. Pruebo con el número de teléfono que aparece en el ticket de compra (recordemos que en el documento del servicio postventa no hay ni un triste teléfono de contacto). En toda la mañana, llamando muchísimas veces, estando muchísimos minutos en espera escuchando la musiquita de turno, perdiendo tiempo de mi trabajo (y solo lo hice porque al fin y al cabo el ordenador es una herramienta de trabajo), no consigo que me cojan el teléfono. Esto da muy mala impresión. Sigo a mediodía, y nada. Finalmente, por la tarde, cuando salgo del trabajo, consigo que me atiendan por teléfono. Quien me atiende, muy amable también, me asegura que va a llamar inmediatamente al taller y me va a devolver la llamada enseguida. Efectivamente, a los pocos minutos me llama, pero me dice que lamentablemente siguen sin saber nada, porque en el taller no le han cogido el teléfono. Me da la razón en que ya un mes (faltaban dos días para cumplirse el mes del inicio de esta historia) es mucha espera, y que al día siguiente me volverían a contactar.

Al día siguiente, 24 de septiembre, por la mañana, me llega un SMS que decía que, por excesiva demora en la reparación, tenía que presentarme en la tienda con todos los accesorios del ordenador y el ticket de compra, ya que me darían una solución alternativa. Todos los accesorios (todos, hasta el último latiguillo para sujetar los cables, hasta la última bolsita de plástico) los había entregado el primer día, así que el día 25 por la tarde voy a la tienda con mi ticket de compra y el documento de postventa, a ver qué me contaban. Como estaba visto que mi ordenador no lo tenían allí, voy suponiendo que me van a ofrecer devolverme el dinero o que me lleve un ordenador nuevo exactamente igual. OK, pues vamos allá.

Cuando llego a servicio postventa, casualmente me recibe la misma empleada con la que hablé allí la última vez, la que me dio el teléfono del taller para que yo llamara. Me dice que la solución alternativa es, efectivamente, o llevarme un ordenador igual, o devolverme el dinero. Hasta aquí bien, lo esperado, pero hay un pequeño problema…..el ordenador de la misma marca y modelo que tienen en exposición en ese momento tiene exactamente el mismo fallo que el mío, es decir, también está roto por el mismo sitio (solo que por la zona de la izquierda de la carcasa, en vez de por la derecha como se rompió el mío). De hecho, cuando se lo comento, me dice que ya ha recibido allí más ordenadores iguales con el mismo problema. Lógicamente, ante ese panorama, veo claro que esos ordenadores tienen un defecto de fabricación, por lo que no puedo aceptar llevarme otro igual. Además, para más cachondeo, ahora el ordenador lo están vendiendo 10 euros más caro de lo que yo lo compré hace un mes. Vendes un ordenador que sabes que viene mal de fábrica y encima le subes el precio. Alucinante. Bien, pues entonces solo queda la opción de la devolución del dinero, ¿verdad? Pues le pido que me devuelvan el dinero. Y aquí empieza otra situación surrealista, porque la política de esta tienda Mediamarkt Tenerife 3 de Mayo es que no devuelven el dinero en efectivo, sino en un cheque regalo. Y por supuesto, es un superfavor que me están haciendo, pues según la garantía solo tengo derecho a que me devuelvan el dinero si el problema hubiese ocurrido unos pocos días antes, antes de los 14 días tras la compra.

Como todo me parece una tomadura de pelo, insisto en que no quiero el cheque regalo, ya que me parece todo un engaño para que los clientes piquemos: te vendo un producto muy atractivo, a bajo precio, que sé que no funciona, porque sé que viene mal de fábrica, con lo que sé que lo vas a devolver, y con eso te voy a obligar a comprar otro más caro en mi tienda. Señuelo perfecto para obligarte a comprar un producto más caro. Gana la banca y al cliente se le queda cara de tonto (en la tienda del «¡Yo no soy tonto!).

Aunque trato de explicar por activa y por pasiva que me están tomando el pelo, no hay otra opción. Es la «política de la empresa» según la empleada. No hay más opción que aceptar el vale, el «cheque regalo», con lo que ellos se quedan con mi dinero y yo, clienta insatisfecha que ya no quiero comprar allí, tanto por el timo con el producto como por el lamentable servicio postventa, me quedo con mi dinero en el limbo. Sigue estando en la caja de Mediamarkt Tenerife 3 de Mayo mientras yo solo puedo lamentarme por haber picado. La empleada que me atiende llama a una compañera para que le enseñe a emitir el cheque regalo que me va a entregar. No me siento en disposición de seguir «discutiendo», porque veo que debe estar en formación y está aguantando mi chaparrón una persona que realmente no tiene ni idea siquiera de cómo «devolverme» el dinero. Ella ha tenido toda la sangre fría posible para ser lo más amable posible, escucharme, y yo también he hecho un esfuerzo por no perder las formas y tratar de razonar con ella, así que me despido dándole las gracias por su trato, pues ella no tiene la culpa de la «política de empresa».

Y así están las cosas: Mediamarkt vende en Tenerife una partida de ordenadores portátiles con un clarísimo defecto de fabricación, encima han tenido la cara de subirle el precio, el servicio postventa no ha sido capaz de averiguar qué pasó realmente con el portátil (me pregunto si simplemente es que no saben dónde está), pasó un mes entero sin yo tener ninguna noticia, es extremadamente difícil que atiendan al teléfono, y finalmente me quedo con mi dinero metido en una «tarjeta regalo» para obligarme a gastar más en la propia tienda, tarjeta que ya no quiero usar por esta malísima experiencia. Yo salgo perdiendo, pero, como «¡yo no soy tonta!», le voy a dar difusión a esta historia para que se enteren bien del descontento que tiene una clienta que era clienta habitual, y de paso se enteren los más de diez mil ochocientos visitantes mensuales de esta web, y los casi 1800 seguidores que tengo en Twitter.

Desde hace unos meses he estado buscando un ordenador portátil pequeño (más pequeño que mi Mac Book Pro de 13 pulgadas), muy ligero de peso y con un rendimiento aceptable para tareas de ofimática y algunos cálculos que no demanden muchísima potencia de procesador. Además, el límite estaba en máximo 300 €. La idea era tener un portátil muy transportable que me sirviera para preparar mis clases, hacer presentaciones, escribir artículos de investigación y hacer algunos cálculos programando en Python.

Por tratar de comprar algo muy diferente a lo que ya tengo, en principio me planteé comprar un portátil convertible, esto es, un ordenador portátil cuya pantalla se puede doblar totalmente para convertirlo en una tablet. Sin embargo, no encontré nada que me gustara especialmente por el precio límite que me fijé. O tenían procesador Intel Atom (buscaba al menos un Celeron), o tenían 2 GB de memoria RAM en vez de 4, o tenían poco disco duro y este no era fácilmente ampliable, o la resolución de la pantalla no era suficiente. Al final me olvidé de los convertibles y busqué un ordenador portátil tipo ultrabook, que fuese pequeño, muy delgado y con una buena pantalla. Y buscando, buscando y comparando, me decidí por el Thomson NEO X 12.5″ (SPNEOX12C-4PK64). No sabía casi nada de esta marca, pero me arriesgué. Si no sabía casi nada de la marca, y menos de este modelo, es porque buscándolo en internet no encontré absolutamente nada sobre este de 12.5 pulgadas, así que por ello escribo esta entrada en el blog, ya que quizás haya alguien más buscando información sobre este ultrabook en concreto.

Thomson NEO X 12.5"

El Thomson NEO X 12.5″ tiene, como su propio nombre indica, una pantalla IPS de 12.5 pulgadas, con una fantástica resolución de 2560 x 1440 pixeles. Con 4 GB de memoria RAM y 64 GB de disco duro eMMC, cuenta con una ranura de expansión en su parte inferior para ampliar el disco duro con un SSD de tipo M.2 SATA III de 42 o 60 mm de largo, y de una sola cara. El procesador es un Intel Celeron N3350 de dos cores y bajo consumo (4 W). La batería es de 4000 mAh. Cuenta con un conector USB 3.1 tipo C. En la caja dice que tiene lector de microSD, pero sinceramente, yo todavía no lo he encontrado por mucho que lo busco.

En las siguientes fotografías puedes ver su tamaño en comparación con un MacBook Pro de 13″ del año 2010 y con un iPad 3 de 9.7″.

Thomson NEO X 12.5"
Thomson NEO X 12.5"

Y aquí se puede apreciar lo delgado que es comparado con el MacBook Pro del año 2010.

Thomson NEO X 12.5"

En cuanto al contenido de la caja, además del ordenador, viene un pequeño (muy breve) manual que básicamente solo muestra dónde están los botones y conectores del ordenador y cómo encenderlo, además del cargador (bastante pequeño y con conector USB C), un documento que nos habla sobre la garantía del equipo y nada más.

Thomson NEO X 12.5"
Thomson NEO X 12.5"

Comparemos el tamaño de la fuente de alimentación (que es de 12 V, y no de 5 V, aunque tenga conector USB C) con el de la fuente del MacBook Pro.

Después de las correspondientes y lentísimas actualizaciones de Windows Home 10, que es el sistema operativo que trae el portátil, en principio veo que se comparta bien con aplicaciones de Office 365, con el navegador (tanto Edge como Chrome) e incluso ejecutando código de programado con Python y cargado a través del IDE Spyder. He podido trabajar sin problema con estas herramientas.

Como comentaba anteriormente, en la parte inferior del ordenador hay una ranura para instalar un disco duro SSD M.2 SATA III. Como de fábrica solo viene con 64 GB de capacidad de almacenamiento, preveo instalar un SSD muy pronto.

Thomson NEO X 12.5"

La pantalla se ve muy muy bien, bastante espectacular para un ordenador de este precio (269 €). El teclado tiene teclas con muy poco recorrido, pero no es especialmente desagradable de usar. Por otro lado, yo diría que el punto débil es el touchpad, ya que es muy sensible y continuamente hago zoom sin querer cuando lo que quiero hacer es simplemente scroll (con el gesto de dos dedos moviéndose a la vez hacia arriba o hacia abajo). No he encontrado manera de acceder a la configuración del touchpad en Windows, algo que me parece muy extraño porque se supone que debería estar ahí. Eso sí, hay una tecla de función que permite desactivar el touchpad, con lo que podría ser útil hacer esto cuando usas un ratón, para evitar el efecto de rozar el touchpad sin querer cuando estás tecleando.

El conector USB C, según el manual, transmite audio y vídeo, con lo que sería necesario un transformador para poder usar esta conexión para dichas funciones. En el conector USB (también con la forma del tipo C) donde se conecta la fuente de alimentación traté de conectar un pendrive sin éxito. Tengo que seguir explorando si esta conexión sirve para algo más que alimentar el ordenador.

Y de momento no tengo mucho más que decir sobre este ordenador. Solo escribo este texto por si alguien más, como me ocurrió a mí, busca información sobre este modelo y no encuentra nada. De momento me parece un buen ordenador, con la potencia necesaria para tareas sencillas, con disco duro expandible, una pantalla espectacular y lo suficientemente pequeño y ligero para poder meterlo en la mochila o bolso y llevarlo a todos lados. Espero que pronto escriba más entradas en el blog, como ocurrió con esta, precisamente con este portátil.