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Mes: enero 2014

Tensión superficial. Clip de metal flotando en el agua

Para ver los efectos de la tensión superficial en el agua puedes hacer este sencillo experimento. Pon agua en un recipiente e introduce en el agua un clip metálico, de los que se usan para sujetar papeles. ¿Qué ocurre? Pues que el clip se va al fondo, porque debido al material con el que está hecho no flota.
Ahora haz lo que puedes ver en el vídeo. Mete el clip en el agua pero con la ayuda de otro objeto (yo usé otro clip abierto, en forma de L) trata de que se mantenga sobre la superficie del agua. Verás que el agua alrededor del clip forma una especie de superficie elástica, deformándose, en la que el clip puede mantenerse a flote.

Presión hidrostática. ¿Quién gana, la presión hidrostática o la atmosférica?

Este es un experimento muy sencillo de hacer en casa y que nos permite comprobar la importancia de la presión atmosférica en la vida diaria. Para hacerlo solo necesitas un recipiente lleno de agua hasta su borde superior (puede ser una botella, un vaso e incluso la jarra del agua que tienes en la cocina) y alguna lámina fina de cualquier material (un trocito de una bolsa de plástico de las de la compra, un trozo de papel de cocina o higiénico….) para tapar la boca del recipiente.

Ventanas que fluyen. ¿Mito o realidad?

  Yo nunca había escuchado ni leído esta historia: el vidrio de los ventanales de catedrales antiguas es más grueso en su parte inferior que en su parte superior porque el vidrio ha fluido en todos esos años. Dicen que es una historia que cuentan habitualmente algunos profesores de física o de química en sus clases, y yo hoy me la encontré nada más y nada menos que en un libro de física para arquitectos. Puedes llamarme desconfiada, pero no me creí esa afirmación, así que me puse a pensar sobre ello y a buscar información. Tony Hammond via Compfight…